La ruta del Tajo
y el agua.
Una caminata corta pero espectacular para ver Ronda como pocos la ven: desde abajo. Y una alternativa que casi nadie conoce.
Casi todos los visitantes ven Ronda desde arriba. Pocos bajan al fondo del Tajo. Y es ahí donde la ciudad cambia de cara: dejas de ver postales y empiezas a sentir la magnitud de la roca. 98 metros de cantera puesta sobre tu cabeza tienen ese efecto.
De un vistazo
1,5 km
Ida y vuelta. Corta pero intensa.
~150 m
La subida cansa lo justo. Apta para casi todo el mundo.
1 h – 1 h 30
Con paradas para fotos y para respirar.
Dónde empieza
El punto de partida
La ruta arranca en la Plaza de María Auxiliadora, junto al lateral del Puente Nuevo. Verás un sendero empedrado que baja con un cartel: Camino de los Molinos. Es la entrada al sendero del Tajo, también llamado "ruta del agua" por las antiguas fábricas hidráulicas que hubo aquí.
Lo que vas a encontrar
La bajada, paso a paso
Bajada de unos 30 minutos por un sendero perfectamente marcado. Algunos tramos son escalonados y otros tienen tierra suelta, así que mejor zapatillas cerradas que sandalias.
La vista del Puente Nuevo desde abajo. La foto que mucha gente no se hace porque no sabe que existe.
A los 10 minutos ya tienes la primera vista "oficial" del Puente Nuevo desde abajo. Sigues bajando hasta una explanada donde el río Guadalevín se ensancha. Hay restos de los molinos hidráulicos y, según la época del año, agua corriente que cae directamente desde el puente.
La alternativa que casi nadie conoce
La Mina de Agua de la Casa del Rey Moro
Si la bajada por el sendero del Tajo te suena dura, o si prefieres algo más "histórico", hay otra forma de bajar al río: por la Mina de Agua de la Casa del Rey Moro (entrada 7 €).
Es un pasadizo nazarí del siglo XIV con 200 escalones tallados en la roca que baja hasta el lecho del río Guadalevín. Lo construyeron para sacar agua durante los asedios — los esclavos cristianos subían cántaros de agua por estos escalones. Hoy bajas (y subes) tú, sin cántaros, y la sensación de estar metiéndote dentro de la roca es inolvidable.
Has bajado al sitio. Has visto la roca de cerca. La perspectiva ya no es la misma cuando vuelves arriba. — Diario de Doble-R
Lo que tienes que llevar
Lista corta de imprescindibles
Cerrado
Zapatillas con suela con dibujo. Sandalias, no.
Agua
Al menos medio litro. No hay fuentes en la ruta.
Gorra
Y crema solar. La luz refleja en la roca y quema.
Lo que pasa después
La subida y la recompensa
Subes por el mismo camino. La subida es el momento de pensar "¿cómo construyeron esto en 1751?". Spoiler: tardaron 42 años y se cayó dos veces durante la obra.
Cuando llegas arriba y miras hacia abajo, la perspectiva ya no es la misma. Has bajado al sitio. Has visto la roca de cerca. Y después, una caña en alguna terraza con vistas al Tajo. Te lo has ganado.
Piscina, terraza y
descanso.
Después de bajar y subir el Tajo, agradecerás el chapuzón. Te esperamos en Doble-R.